Todos sus predecesores, entre los que se encuentran entrenadores franceses, portugueses e ingleses, han abandonado el puesto antes de que expiraran sus contratos.

Parreira, por su parte, ha aceptado un reto de enormes proporciones: convertir a Sudáfrica en una potencia futbolística altamente competitiva para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA 2010, de la que será anfitriona.

Los directivos del fútbol sudafricano son plenamente conscientes de que el éxito de la Copa Mundial de la FIFA 2010 depende en gran medida de que su selección nacional ofrezca una meritoria actuación en el certamen. Los sudafricanos esperan que sus Bafana Bafana sean capaces de igualar, e incluso superar, el record que posee el continente africano en la Copa Mundial de la FIFA: los cuartos de final.

Ha pasado casi una década desde que Sudáfrica disfrutara de su mejor racha de éxitos, durante la que levantó el trofeo de la Copa Africana de Naciones en su propio país, en febrero de 1996.

Aquel combinado, que dirigieron Clive Barker como entrenador y Neil Tovey como capitán, sigue considerado el mejor de la historia del país. La alineación triunfal incluía a futbolistas de la talla de Lucas Radebe, quien posteriormente se convertiría en capitán del Leeds United; John Moshoeu, campeón con el coloso turco Fenerbahçe; y el popular Mark Fish, que disputó la Serie A italiana con el Lazio y pasó por la Premiership inglesa.

Sudáfrica se impuso a Túnez por 2-0 en la gran final continental celebrada en el Soccer City de Johannesburgo. Pese a que el país volvió a ser finalista en 1998, nunca logró igualar aquella proeza.

En 2000, los Bafana Bafana se colgaron la medalla de bronce de la Copa Africana de Naciones y, dos años más tarde, llegaron a cuartos de final. En Túnez 2004, Sudáfrica no pudo superar la fase de grupos y volvió a tropezar en el mismo escollo en Egipto 2006, aunque en esta ocasión sin haber marcado ni un solo gol ni cosechado un solo punto en tres partidos.

Antes de la suspensión de la FIFA, Sudáfrica había disputado 22 partidos internacionales, de los cuales había ganado 16, empatado 1 y perdido 5. La inmensa mayoría de esos choques se produjeron contra otra selección de hegemonía similar a la suya, Australia.

Desde que la nación regresó a las filas del fútbol mundial en 1992, los Bafana Bafana han disputados unos 200 partidos y poseen un registro de triunfos de aproximadamente el 40% de ese total.

La gran mayoría de los futbolistas sudafricanos actuales desempeñan su oficio en las principales ligas de todo el mundo; entre otras, las de Bélgica, Inglaterra, Alemania, Grecia, Países Bajos, Rusia y Suiza.

En el pasado, los internacionales sudafricanos habían formado parte de clubes franceses, italianos, portugueses y españoles.

El hombre que más convocatorias ha recibido para la selección nacional del país es Shaun Bartlett, uno de los integrantes del equipo campeón de la Copa Africana de Naciones 1996. Posteriormente, Bartlett participó en la MLS estadounidense y fue jugador del FC Zúrich y del Charlton Athletic.

Ahora que ha colgado las botas, otros podrían superar su récord de 74 partidos internacionales. Entre los aspirantes a batir su marca se encuentran Siyabonga Nomvete y Aaron Mokoena, el actual capitán de la selección e integrante del Blackburn Rovers inglés.

Benni McCarthy, que juega con Mokoena en el Blackburn Rovers, finalizó la temporada 2006/07 con 23 goles en su cuenta particular. El delantero se ha retirado temporalmente de los escenarios internacionales para facilitar la eclosión de jóvenes delanteros sudafricanos.

"Se trata de proporcionar a los futbolistas más jóvenes un poco de experiencia. Espero que mi decisión beneficie a todo el mundo", ha explicado a FIFA.com. "En el futuro, si creen que sigo siendo el mejor delantero, se sentiré muy honrado de regresar a la selección. Será fantástico disputar una Copa Mundial en mi propio país".